viernes, 6 de julio de 2012

Run away, leaving scars.

Hoy, 06/07/2012, tube una discusión con mi padre, pero la típica de  "tonta" "payaso" -.- y esas cosas. Luego el empezó a pegarme en el pié (no fuerte, si no de broma) pero me enfadé y le tiré una cosa, bastante fuerte. La cosa es un objeto, de cristal, que dentro tiene una vela aromática. El cosito, al caer, rompió. Luego mis padres se enfadaron conmigo y me hecaron la bronca, como era de esperar. Rapidamente, fui a coger el pegamento, y mientras pegaba el chisme, me dí cuenta, que cuando lo tiré, no miré lo que significaba para mi madre, no miré su valor, NO LO RESPETÉ. Una vez lo pegué, lo dejé secar durante media hora. Al pasar esa media hora volví a cogerlo y veía como se había arreglado, pero no del todo. Todavía quedaban cicatrices, cicatrices que nunca se iban a curar, cicatrices que quedaron después del daño que le había hecho. Reflexioné un instante, y ví, que me había pasado lo mismo que ese objeto. La gente me ha usado y luego me ha tirado, dejandome cicatrices irreparables en el corazón. Hoy, he aprendido a tratar con más cuidado las cosas que me rodean, y también a la gente. Ojalá, mucha gente apreciara el verdadero valor de las cosas, y pudiese ver, que duele mucho, que te insulten, te peguen y te utilicen, ojalá se pudieran dar cuenta de que por mucho que los perdonemos siempre quedará esa pequeña gran cicatriz en nuestro corazón diciendo "ese de ahí me hizo daño una vez", por desgracia, actualmente, la sociedad está perdiendo los verdaderos valores y el respeto de uno a los otros. En vez de avanzar más, parece que nos estamos volviendo a la era del primate.
Att.: Andrea, 06/07/2012.

No hay comentarios:

Publicar un comentario